Llevo tiempo sin escribir, tal vez por la falta de tiempo, tal vez por la ausencia de inspiración, tal vez pasada la emoción inicial no me deslumbra mi nuevo hobby como al principio... pero hoy, sin pensarlo, sin querer, sin dar demasiadas vueltas ya sé que os quiero contar... y de pronto noto mi necesidad, que no ganas, de materializar mi verbo...
Yo, que me considero “Juan Carlista”, hago acopio de la frase para mi propio bagaje... y me pregunto ¿en qué estaban pensando los astros cuando decidieron unirse el día de mi creación?¿Qué planeta cruzaba el cosmos el día que nací? para que mi torrente verbal sea más rápido que mi pensamiento cerebral....pero... siempre que me cuestiono la pregunta... queda en el aire... sin respuesta...
Cuando desarrollo una idea, pensamiento, en lugar de callarme y expresarlo con la persona apropiada... siempre, se lo termino contando al cancerbero, (eso sí, en su uso mitológico, no veo yo al ser “peliteñido” con un esférico en las manos)... pero, no puedo evitarlo... veo que la colisión final será de tal magnitud que vuelvo a valorar la concesión de otra oportunidad y de pronto, como un río de lava incontrolable, abro la bocaza y canto la Traviata como una gorda italiana y siempre, en todos los casos, el resultado final es el mismo... ideas propias y pensamientos usurpados, verdades a medias, rabia incontenida... y silencio, largo y prolongado silencio.
Pues no señores, ya está bien, ya me he cansado de tanta incompetencia y enchufismo, de miradas soslayadas y movimientos taciturnos, de dimes y diretes... se acabó la próxima vez... ingenua Laura, la próxima vez, volveré a darle otra oportunidad y volveré a dirigir sin decisión.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)