Llevo tiempo sin escribir, tal vez por la falta de tiempo, tal vez por la ausencia de inspiración, tal vez pasada la emoción inicial no me deslumbra mi nuevo hobby como al principio... pero hoy, sin pensarlo, sin querer, sin dar demasiadas vueltas ya sé que os quiero contar... y de pronto noto mi necesidad, que no ganas, de materializar mi verbo...
Yo, que me considero “Juan Carlista”, hago acopio de la frase para mi propio bagaje... y me pregunto ¿en qué estaban pensando los astros cuando decidieron unirse el día de mi creación?¿Qué planeta cruzaba el cosmos el día que nací? para que mi torrente verbal sea más rápido que mi pensamiento cerebral....pero... siempre que me cuestiono la pregunta... queda en el aire... sin respuesta...
Cuando desarrollo una idea, pensamiento, en lugar de callarme y expresarlo con la persona apropiada... siempre, se lo termino contando al cancerbero, (eso sí, en su uso mitológico, no veo yo al ser “peliteñido” con un esférico en las manos)... pero, no puedo evitarlo... veo que la colisión final será de tal magnitud que vuelvo a valorar la concesión de otra oportunidad y de pronto, como un río de lava incontrolable, abro la bocaza y canto la Traviata como una gorda italiana y siempre, en todos los casos, el resultado final es el mismo... ideas propias y pensamientos usurpados, verdades a medias, rabia incontenida... y silencio, largo y prolongado silencio.
Pues no señores, ya está bien, ya me he cansado de tanta incompetencia y enchufismo, de miradas soslayadas y movimientos taciturnos, de dimes y diretes... se acabó la próxima vez... ingenua Laura, la próxima vez, volveré a darle otra oportunidad y volveré a dirigir sin decisión.
viernes, 5 de noviembre de 2010
jueves, 23 de septiembre de 2010
Y allí arriba, cuando tus dedos rocen el sol...
Día de sentimientos encontrados, día de vida y de despedida... Hoy es un día extraño.
Ring...Ring...
Yo, impaciente, esperaba al otro lado de la línea. No tenía muy claro quién era esa voz de hombre entrado en años que había respondido a mi llamada.
Oigo como depositan el auricular y pasos pausados que se alejan...
Espero un par de minutos.
Oigo como cogen el auricular y pasos acelerados que se acercan...
En aquel momento yo para el abuelo, era “la pajarita”...
Aun recuerdo la última conversación que tuvimos, él empeñado en hacerme entrar en razón... yo, empeñada en hacerle pasar un buen rato ... que si la diferencia entre burro y mula... que si la diferencia entre caballo y asno... aún, no me queda clara cual es la semejanza... pero de lo que si me acuerdo... es de cómo aquel perfecto “gentleman” ... con ojos chispeantes intentaba hacer reir a su “nieta adoptiva”...
Sé que ayer, despedí a mi tercer abuelo.
Pero también, hoy, con la sonrisa en los labios despidiendo a Clemente, me quiero acordar de quién encontró ese pajarito con el ala rota y el corazón partido que yo era... que me hizo volver a creer en el amor, que me hace reír cuando lo único que quiero es llorar, que ilumina mi alma de luz cuando solo veo oscuridad, que me da la mano cada vez que caigo y me ayuda a caminar, que lleva mi mochila sobre sus hombros cuando estoy tan cansada de luchar...
A mi mejor amigo, a mi compañero de viaje, a mi amor...
Felicidades Javier
Ring...Ring...
Hola, buenas tardes... ¿Está Javi?..
Sí, creo que está por aquí, ahora le llamo...
Yo, impaciente, esperaba al otro lado de la línea. No tenía muy claro quién era esa voz de hombre entrado en años que había respondido a mi llamada.
Oigo como depositan el auricular y pasos pausados que se alejan...
Espero un par de minutos.
Oigo como cogen el auricular y pasos acelerados que se acercan...
¿sí?... ¿dígame?
Hola Javi, soy Laura... ¿qué tal estás?
Ah.. hola Laura... no sabía quién eras... porque ha sido mi abuelo quién ha cogido el teléfono y me ha dicho que una chica... me ha llamado pajarito...
En aquel momento yo para el abuelo, era “la pajarita”...
Aun recuerdo la última conversación que tuvimos, él empeñado en hacerme entrar en razón... yo, empeñada en hacerle pasar un buen rato ... que si la diferencia entre burro y mula... que si la diferencia entre caballo y asno... aún, no me queda clara cual es la semejanza... pero de lo que si me acuerdo... es de cómo aquel perfecto “gentleman” ... con ojos chispeantes intentaba hacer reir a su “nieta adoptiva”...
Sé que ayer, despedí a mi tercer abuelo.
Pero también, hoy, con la sonrisa en los labios despidiendo a Clemente, me quiero acordar de quién encontró ese pajarito con el ala rota y el corazón partido que yo era... que me hizo volver a creer en el amor, que me hace reír cuando lo único que quiero es llorar, que ilumina mi alma de luz cuando solo veo oscuridad, que me da la mano cada vez que caigo y me ayuda a caminar, que lleva mi mochila sobre sus hombros cuando estoy tan cansada de luchar...
A mi mejor amigo, a mi compañero de viaje, a mi amor...
Felicidades Javier
miércoles, 4 de agosto de 2010
Mi primer regalo
Aquel día, algo raro pasaba en casa... yo apenas tenía dos años pero era capaz de percibir como en el ambiente había un halo de nerviosismo.
Mamá, no pudo cogerme en brazos y me dio la mano para subir a mi habitación.
Era un habitáculo de color rosa, con una colcha a juego que todas las noches ayudaba a retirar para poder entrar en la cama.
Ella, sentada sobre el lecho, miraba como me ponía el pijama y me arropaba con las mantas. Me daba mi osito verde, que aún conservo y mi “maña”, que era así como yo llamaba a mi almohada.
Me dio un beso en la frente, me contó un cuento y volvió a rezar conmigo el “Jesusito de mi vida” al igual que todas las noches, pero ese día, al despedirse de mí, me dijo que me quería mucho, que era su niña y que mañana nos íbamos a ver un poquito más tarde, pues tenía un regalo preparado para mí.
A la mañana siguiente, Ana me despertó y me preparó el desayuno... eran las doce y papá acababa de llegar, tras pasar una noche en vela.
Enrique, entró corriendo por el portal y emocionado dió una abrazo a papá el cual, sonriendo dijo: “que pequeñita es... tiene unos ojos azules, enormes como mi madre, es preciosa”...
Yo le miraba preocupada, porque no veía a mamá y él consciente de mi reacción, me dijo: “no te preocupes Laura, esta tarde iremos a ver a mamá”, se acercó, me removió mi pelo corto y ensortijado y me dijo mirándome fijamente a los ojos: “has tenido una hermanita, se llamará Beatriz y desde hoy va a ser tú mejor amiga... tienes que cuidar de ella, porque es pequeña y tú nos ayudarás a mamá y a mí a que se convierta en una mujer fuerte y decidida, que pueda andar por el mundo mirando de frente, defendiendo sus ideales y que aprenda a tomar decisiones en el futuro, que sea capaz de dar su palabra y cumplirla y que sea amiga de sus amigos, pero sobre todo, tienes que intentar que sea feliz”. Yo, no entendí muy bien aquellas palabras, así que simplemente le sonreí y me abracé a él.
Cuando acabé mi tazón de leche con galletas, salí corriendo a la casa de mis abuelos.
La casa de mis abuelos, se encuentra a 50 metros de la nuestra. La fachada principal es mitad de piedra, mitad cemento, con un portón doble de color verde, en el medio.
Para acceder a la vivienda, primero tienes que atravesar un portalón con el suelo de hormigón pulido, que hace las veces de distribuidor, separando dos grandes habitáculos en los que se encontraban estabulados los animales, cuando el hogar era habitable.
En el portal de los abuelos, siempre podías encontrar fardos de paja, sacos de grano y el carretillo de latón con el que el abuelo me daba paseos por la calle.
Ese día, la abuela, estaba ordeñando la vaca y me miró de reojo: “Piti, no te acerques” me dijo... yo le respondí, “no abuela”. El abuelo bajó por las escaleras y me levantó por los aires, me estrechó entre sus brazos y dándome un beso en la mejilla exclamó: ”Ay, mi Laurita, mi Laurita”.
Cuando al abuelo me subió encima del fardo de paja, recuperé el aliento y le dije: “ya tengo una tata, me lo ha dicho papá”. Él, extendió su enorme mano en mi regazo y mirándome fijamente a los ojos me dijo: “sí, has tenido una hermanita y tienes que saber que es un regalo que te ha dado la vida”.
Por la tarde, después de comer, papá me calzó mis sandalias blancas, peinó mis rizos negros y regó de colonia mi vestido rosa.
Yo no estaba muy bien peinada, pero me encantaba cuando papá me sentaba en una silla y mordiéndose ligeramente la lengua, peinaba mi cabello con esmero.
Cuando llegamos al hospital y entramos en la habitación, vi a mamá tumbada sobre una cama. Ella extendió los brazos y me dijo: “Ven Laura, dame un beso, quiero contarte algo”.
Yo, ayudada por papá me subí a la cama, él giró alrededor nuestro y se sentó al otro lado.
Mamá, me miró a los ojos y me dijo: “Laura, como ya te ha dicho papá, has tenido una hermanita que se llama Beatriz y quiero que la des un beso y te portes bien con ella”.
Papá, se giró y te cogió en brazos. ¡Como te miraba!. Sus ojos grises brillaban de emoción. Te dejó en el regazo de mamá con sumo cuidado y me dijo: “venga Laura, dale un beso”.
Yo me puse de rodillas en la cama, me acerqué a ti y con mucho cuidado te besé en la cara.
Tú, abriste tus ojitos azules y me miraste fijamente a los ojos.
Mamá, me contó unos años después, que al verme, sonreíste, estiraste tu pequeñito brazo y tocaste mi piel.
Tú llorabas todas las noches de pequeña, hasta que mamá decidió meterte en mi cama, desde entonces, jamás volviste a llorar.
Por eso, creo que eres mi regalo, porque con solo tocar tu piel dejo yo de llorar, porque cuando te miro a los ojos veo todo aquello que soy y lo que fui porque me recuerdas que aunque estés lejos sé que puedo contar contigo y porque como una vez tú nos escribiste:
“Como Dios no podía estar en todas partes, a papá y a ti os hizo un regalo, os puso en vuestro camino a mamá y a mí para que cuidáramos de vosotros”... hoy, mamá está con papá y yo estoy contigo, para recordarte lo mucho que te quieren y que aunque estés triste, recuerdes que hoy era uno de los días más felices de su vida.
Te quiero con todo mi corazón y este es mi primer regalo de cumpleaños, porque como tú me dices muchas veces: “tenemos mucha suerte, porque además de llevar la misma sangre por nuestras venas, tiene la química justa que hace que hierva”.
6 de agosto, FELICIDADES PEQUEÑA.
Mamá, no pudo cogerme en brazos y me dio la mano para subir a mi habitación.
Era un habitáculo de color rosa, con una colcha a juego que todas las noches ayudaba a retirar para poder entrar en la cama.
Ella, sentada sobre el lecho, miraba como me ponía el pijama y me arropaba con las mantas. Me daba mi osito verde, que aún conservo y mi “maña”, que era así como yo llamaba a mi almohada.
Me dio un beso en la frente, me contó un cuento y volvió a rezar conmigo el “Jesusito de mi vida” al igual que todas las noches, pero ese día, al despedirse de mí, me dijo que me quería mucho, que era su niña y que mañana nos íbamos a ver un poquito más tarde, pues tenía un regalo preparado para mí.
A la mañana siguiente, Ana me despertó y me preparó el desayuno... eran las doce y papá acababa de llegar, tras pasar una noche en vela.
Enrique, entró corriendo por el portal y emocionado dió una abrazo a papá el cual, sonriendo dijo: “que pequeñita es... tiene unos ojos azules, enormes como mi madre, es preciosa”...
Yo le miraba preocupada, porque no veía a mamá y él consciente de mi reacción, me dijo: “no te preocupes Laura, esta tarde iremos a ver a mamá”, se acercó, me removió mi pelo corto y ensortijado y me dijo mirándome fijamente a los ojos: “has tenido una hermanita, se llamará Beatriz y desde hoy va a ser tú mejor amiga... tienes que cuidar de ella, porque es pequeña y tú nos ayudarás a mamá y a mí a que se convierta en una mujer fuerte y decidida, que pueda andar por el mundo mirando de frente, defendiendo sus ideales y que aprenda a tomar decisiones en el futuro, que sea capaz de dar su palabra y cumplirla y que sea amiga de sus amigos, pero sobre todo, tienes que intentar que sea feliz”. Yo, no entendí muy bien aquellas palabras, así que simplemente le sonreí y me abracé a él.
Cuando acabé mi tazón de leche con galletas, salí corriendo a la casa de mis abuelos.
La casa de mis abuelos, se encuentra a 50 metros de la nuestra. La fachada principal es mitad de piedra, mitad cemento, con un portón doble de color verde, en el medio.
Para acceder a la vivienda, primero tienes que atravesar un portalón con el suelo de hormigón pulido, que hace las veces de distribuidor, separando dos grandes habitáculos en los que se encontraban estabulados los animales, cuando el hogar era habitable.
En el portal de los abuelos, siempre podías encontrar fardos de paja, sacos de grano y el carretillo de latón con el que el abuelo me daba paseos por la calle.
Ese día, la abuela, estaba ordeñando la vaca y me miró de reojo: “Piti, no te acerques” me dijo... yo le respondí, “no abuela”. El abuelo bajó por las escaleras y me levantó por los aires, me estrechó entre sus brazos y dándome un beso en la mejilla exclamó: ”Ay, mi Laurita, mi Laurita”.
Cuando al abuelo me subió encima del fardo de paja, recuperé el aliento y le dije: “ya tengo una tata, me lo ha dicho papá”. Él, extendió su enorme mano en mi regazo y mirándome fijamente a los ojos me dijo: “sí, has tenido una hermanita y tienes que saber que es un regalo que te ha dado la vida”.
Por la tarde, después de comer, papá me calzó mis sandalias blancas, peinó mis rizos negros y regó de colonia mi vestido rosa.
Yo no estaba muy bien peinada, pero me encantaba cuando papá me sentaba en una silla y mordiéndose ligeramente la lengua, peinaba mi cabello con esmero.
Cuando llegamos al hospital y entramos en la habitación, vi a mamá tumbada sobre una cama. Ella extendió los brazos y me dijo: “Ven Laura, dame un beso, quiero contarte algo”.
Yo, ayudada por papá me subí a la cama, él giró alrededor nuestro y se sentó al otro lado.
Mamá, me miró a los ojos y me dijo: “Laura, como ya te ha dicho papá, has tenido una hermanita que se llama Beatriz y quiero que la des un beso y te portes bien con ella”.
Papá, se giró y te cogió en brazos. ¡Como te miraba!. Sus ojos grises brillaban de emoción. Te dejó en el regazo de mamá con sumo cuidado y me dijo: “venga Laura, dale un beso”.
Yo me puse de rodillas en la cama, me acerqué a ti y con mucho cuidado te besé en la cara.
Tú, abriste tus ojitos azules y me miraste fijamente a los ojos.
Mamá, me contó unos años después, que al verme, sonreíste, estiraste tu pequeñito brazo y tocaste mi piel.
Tú llorabas todas las noches de pequeña, hasta que mamá decidió meterte en mi cama, desde entonces, jamás volviste a llorar.
Por eso, creo que eres mi regalo, porque con solo tocar tu piel dejo yo de llorar, porque cuando te miro a los ojos veo todo aquello que soy y lo que fui porque me recuerdas que aunque estés lejos sé que puedo contar contigo y porque como una vez tú nos escribiste:
“Como Dios no podía estar en todas partes, a papá y a ti os hizo un regalo, os puso en vuestro camino a mamá y a mí para que cuidáramos de vosotros”... hoy, mamá está con papá y yo estoy contigo, para recordarte lo mucho que te quieren y que aunque estés triste, recuerdes que hoy era uno de los días más felices de su vida.
Te quiero con todo mi corazón y este es mi primer regalo de cumpleaños, porque como tú me dices muchas veces: “tenemos mucha suerte, porque además de llevar la misma sangre por nuestras venas, tiene la química justa que hace que hierva”.
6 de agosto, FELICIDADES PEQUEÑA.
lunes, 2 de agosto de 2010
¿Somos materia o somos energía?
Este fin de semana he tenido mucho tiempo para pensar, para darle vueltas al coco y plantearme el "qué" de nuestra existencia.
Hace no mucho tiempo, yo estaba plenamente convencida de que somos materia, la cual nace, crece y se vá destruyendo , de modo, que cuando ya esa materia deja de cambiar, simplemente desaparece y no queda nada, solo un vago recuerdo en aquellos que nos conocieron y que tarde o temprano se olvidará con el paso del tiempo.
Pensaba, que somos como un viejo jersey, que una vez mudado al invierno, queda apoyado en el respaldo de una silla, ajado, desgastado y adaptado al que fue nuestro cuerpo, pero que no cobra vida, a no ser que volvamos a usarlo. Desgraciadamente con el cuerpo humano, no ocurre lo mismo y una vez que dejamos de usar nuestro cuerpo... simplemente desaparece.
Pues bien, ahora veo la esencia básica de mi error y comprendo cuan equivocada estaba. Cada vez, estoy más convencida de que somos energía.
Esta energía, cuando nos despojamos de nuestro viejo jersey, queda suspendida en los corazones de todos aquellos que nos quieren.
Yo siento la energía de todos aquellos que me quieren y me quisieron, siento como me dan fuerza y optimismo para vivir cada día y siento sus consejos y apoyo en cada dolorosa decisión que he tenido que tomar, sabiendo que he acertado y que elegí la misma opción que hubieran elegido ellos.
El viernes pasado, cuando entre lágrimas mi amiga Pati y yo nos abrazamos, le susurré al oido: "ánimo Pati, están con nosotros, cuidándonos... ¿no sientes su energía? o ¿acaso no crees que sería imposible solo poder respirar si ellos no estuvieran detrás?".
Así, que os dejo abierta la pregunta... ¿somos materia o somos energía?
Hace no mucho tiempo, yo estaba plenamente convencida de que somos materia, la cual nace, crece y se vá destruyendo , de modo, que cuando ya esa materia deja de cambiar, simplemente desaparece y no queda nada, solo un vago recuerdo en aquellos que nos conocieron y que tarde o temprano se olvidará con el paso del tiempo.
Pensaba, que somos como un viejo jersey, que una vez mudado al invierno, queda apoyado en el respaldo de una silla, ajado, desgastado y adaptado al que fue nuestro cuerpo, pero que no cobra vida, a no ser que volvamos a usarlo. Desgraciadamente con el cuerpo humano, no ocurre lo mismo y una vez que dejamos de usar nuestro cuerpo... simplemente desaparece.
Pues bien, ahora veo la esencia básica de mi error y comprendo cuan equivocada estaba. Cada vez, estoy más convencida de que somos energía.
Esta energía, cuando nos despojamos de nuestro viejo jersey, queda suspendida en los corazones de todos aquellos que nos quieren.
Yo siento la energía de todos aquellos que me quieren y me quisieron, siento como me dan fuerza y optimismo para vivir cada día y siento sus consejos y apoyo en cada dolorosa decisión que he tenido que tomar, sabiendo que he acertado y que elegí la misma opción que hubieran elegido ellos.
El viernes pasado, cuando entre lágrimas mi amiga Pati y yo nos abrazamos, le susurré al oido: "ánimo Pati, están con nosotros, cuidándonos... ¿no sientes su energía? o ¿acaso no crees que sería imposible solo poder respirar si ellos no estuvieran detrás?".
Así, que os dejo abierta la pregunta... ¿somos materia o somos energía?
viernes, 16 de julio de 2010
Nosotros y nuestras circunstancias.
El sábado pasado, hablando con mi amigo Eloy, departíamos sobre las circunstancias que nos rodean y qué hubiera sido de nosotros si nuestra ciudad de origen no fuera Burgos, sino Madrid o Barcelona, en definitiva una gran urbe con infinitas posibilidades.
Especulábamos con la idea de a qué nos habríamos dedicado si estuviéramos en otro punto del planeta.
Yo le comenté, que mi sueño, era estudiar interpretación.
Pero la idea que yo intentaba defender, era que, nosotros somos los propios culpables de nuestro camino, nosotros elegimos donde queremos ir y donde queremos terminar.
Cierto es, que bajo el cobijo de unas determinadas condiciones, es más sencillo que otras, pero no depende tanto de esas variables externas que nos rodean, sino de algo mucho más relevante, nuestros propios axiomas internos, tales como la valentía, la decisión...
¿Qué es más complicado?
Que una mujer del siglo XXI como yo, que siempre tuvo el apoyo de su familia para dedicarse a lo que siempre quiso... o el coraje que demostró mi abuela Vicenta, cuando a los 16 años y con su madre enferma, unos hombres uniformados se presentaron en plena noche llevándose a su padre de la cama. Ella se vió obligada a hacerse cargo de su estirpe y pelear con uñas y dientes por sacar adelante la explotación agrícola.
Creo que ese hecho, forjó su carácter y la convirtió en una mujer valerosa y pertinaz, poniéndose el mundo por montera y llevando las riendas de su familia, adelantándose a la época en la que le tocó vivir.
Recuerdo, cuando yo tenía menos años y algún que otro noviete y ella, arrugada y marcada por el tiempo, me miraba con sus inmensos ojos azules y me decía: “Laura, lo importante de un hombre, es que te quiera”.
Creo que ese valor y apresto, nos marcó a todos nosotros, sus nietos, sus hijos... por eso, cuando miro a Bea , veo de nuevo sus ojos azules, que me aconsejan y me guían.
Hoy, este post, se lo quiero dedicar a ella, a mi abuela Vicenta, aquella mujer de mayúsculas manos y no menor corazón. Aquella, que en los últimos años de su vida, se olvidó de todo, hasta de sus propios recuerdos, sin evocar que todo lo que dejaba atrás era fruto del esfuerzo y del propio camino que decidió vivir.
Especulábamos con la idea de a qué nos habríamos dedicado si estuviéramos en otro punto del planeta.
Yo le comenté, que mi sueño, era estudiar interpretación.
Pero la idea que yo intentaba defender, era que, nosotros somos los propios culpables de nuestro camino, nosotros elegimos donde queremos ir y donde queremos terminar.
Cierto es, que bajo el cobijo de unas determinadas condiciones, es más sencillo que otras, pero no depende tanto de esas variables externas que nos rodean, sino de algo mucho más relevante, nuestros propios axiomas internos, tales como la valentía, la decisión...
¿Qué es más complicado?
Que una mujer del siglo XXI como yo, que siempre tuvo el apoyo de su familia para dedicarse a lo que siempre quiso... o el coraje que demostró mi abuela Vicenta, cuando a los 16 años y con su madre enferma, unos hombres uniformados se presentaron en plena noche llevándose a su padre de la cama. Ella se vió obligada a hacerse cargo de su estirpe y pelear con uñas y dientes por sacar adelante la explotación agrícola.
Creo que ese hecho, forjó su carácter y la convirtió en una mujer valerosa y pertinaz, poniéndose el mundo por montera y llevando las riendas de su familia, adelantándose a la época en la que le tocó vivir.
Recuerdo, cuando yo tenía menos años y algún que otro noviete y ella, arrugada y marcada por el tiempo, me miraba con sus inmensos ojos azules y me decía: “Laura, lo importante de un hombre, es que te quiera”.
Creo que ese valor y apresto, nos marcó a todos nosotros, sus nietos, sus hijos... por eso, cuando miro a Bea , veo de nuevo sus ojos azules, que me aconsejan y me guían.
Hoy, este post, se lo quiero dedicar a ella, a mi abuela Vicenta, aquella mujer de mayúsculas manos y no menor corazón. Aquella, que en los últimos años de su vida, se olvidó de todo, hasta de sus propios recuerdos, sin evocar que todo lo que dejaba atrás era fruto del esfuerzo y del propio camino que decidió vivir.
martes, 6 de julio de 2010
Escocia ... Verde
Desde que era pequeña, cada viaje, cada vivencia, la asocio a un recuerdo concreto, el cual puede ser una canción, un color, un olor...
Cuando rebusco en los cajones de mi biblioteca cerebral y abro el archivo de Toscana 2009 con Bea, escucho Indietro de Tizziano cantando a pleno pulmón en el Cordobita, por la strada 222.
Escocia, ha sido verde ... cierro los ojos, muevo los engranajes que abren la puerta de mis recuerdos ... y veo ... verde.
Verdes praderas con la hierba recién cortada... verdes bosques que rodean lagos interminables... verdes llanuras que cruzan carreteras serpenteantes...
Dicen que el color verde, es aquel en el que nos refugiamos en épocas de dolor, de incertidumbre, porque representa la paz, la calma, el sosiego que andamos buscando para equilibrarnos.
Es el color más apropiado para invitar a la reflexión. Significa vida, esperanza.
También, lo asocian a determinados signos zodiacales como piscis o tauro ... ¿simple coincidencia? ¿o quizás no?
En cualquier caso, no he encontrado en Escocia el equilibrio que andaba buscando, aún me queda mucho por recuperar la confianza en la vida, pero de lo que sí estoy segura, es que Escocia cura, lenta, pausadamente, pero cura.
Cuando rebusco en los cajones de mi biblioteca cerebral y abro el archivo de Toscana 2009 con Bea, escucho Indietro de Tizziano cantando a pleno pulmón en el Cordobita, por la strada 222.
Escocia, ha sido verde ... cierro los ojos, muevo los engranajes que abren la puerta de mis recuerdos ... y veo ... verde.
Verdes praderas con la hierba recién cortada... verdes bosques que rodean lagos interminables... verdes llanuras que cruzan carreteras serpenteantes...
Dicen que el color verde, es aquel en el que nos refugiamos en épocas de dolor, de incertidumbre, porque representa la paz, la calma, el sosiego que andamos buscando para equilibrarnos.
Es el color más apropiado para invitar a la reflexión. Significa vida, esperanza.
También, lo asocian a determinados signos zodiacales como piscis o tauro ... ¿simple coincidencia? ¿o quizás no?
En cualquier caso, no he encontrado en Escocia el equilibrio que andaba buscando, aún me queda mucho por recuperar la confianza en la vida, pero de lo que sí estoy segura, es que Escocia cura, lenta, pausadamente, pero cura.
jueves, 3 de junio de 2010
Vértigo
"Agárrate de mi mano, aférrate, que el futuro me dá vértigo"
Ayer, en una película, oí decir a la protagonista que dá igual si pasa una semana, dos o un mes.
Dos años, tres o diez...lo realmente importante del tiempo ...es que pasa...
Ya casi, se han cumplido seis y al principio me daba miedo que el tiempo pasara, porque creía que me iba a alejar cada vez más de vosotros, pero otra parte de mí, deseaba poder cerrar los ojos y transportarme unos cuantos años después.
Ahora veo, que vuestro recuerdo sigue presente en mí... como si fuera ayer...
El gran Mario Benedetti escribió:
"no creas, nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos lo esperes...
Estaré en un lejano horizonte sin horas,
en la huella del tacto, en tu sombra y mi sombra"
Siento miedo a que pase el tiempo, "agárrate de mi mano, aférrate, que el futuro me dá vértigo".
Cuándo era más jóven y leía el título de la novela "La insoportable levedad del ser", no reflexionaba más allá, de lo "sonoro" del título...sin embargo, ahora me doy cuenta de su importancia y agradezco, haberlo descubierto con 30 años y no antes.
"papá, mamá...agárrate de mi mano, aférrate, que el futuro me dá vértigo"
Ayer, en una película, oí decir a la protagonista que dá igual si pasa una semana, dos o un mes.
Dos años, tres o diez...lo realmente importante del tiempo ...es que pasa...
Ya casi, se han cumplido seis y al principio me daba miedo que el tiempo pasara, porque creía que me iba a alejar cada vez más de vosotros, pero otra parte de mí, deseaba poder cerrar los ojos y transportarme unos cuantos años después.
Ahora veo, que vuestro recuerdo sigue presente en mí... como si fuera ayer...
El gran Mario Benedetti escribió:
"no creas, nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos lo esperes...
Estaré en un lejano horizonte sin horas,
en la huella del tacto, en tu sombra y mi sombra"
Siento miedo a que pase el tiempo, "agárrate de mi mano, aférrate, que el futuro me dá vértigo".
Cuándo era más jóven y leía el título de la novela "La insoportable levedad del ser", no reflexionaba más allá, de lo "sonoro" del título...sin embargo, ahora me doy cuenta de su importancia y agradezco, haberlo descubierto con 30 años y no antes.
"papá, mamá...agárrate de mi mano, aférrate, que el futuro me dá vértigo"
jueves, 27 de mayo de 2010
Tercera Teoría Lauriana!!! Mi nivel y yo...
Inspira, expira ...
Inspira, expira ...
A pesar de que repito mentalmente este mantra cada vez que experimento como mi nivel oscila, en numerosas ocasiones, más de las que yo quisiera, no soy capaz de controlarlo.
Resulta interesante comprobar, como muchas personas, no somos pasivas ante las reacciones de los demás, (tal vez lo denomino así por mi propio interés) y decidimos explotar y entrar en erupción como un volcán ante la atónita mirada de los que nos rodean.
Realmente somos conscientes y en no pocas ocasiones, cuando hemos comenzado con el proceso de deflagración, nos gustaría cortarlo de raíz...pero la fuerza es tal y tan demoledora que no poseemos la suficiente inteligencia para recular y atacar a nuestro contrincante con otro tipo de armas, llamémoslas, más cordiales.
Después de esta pequeña introducción, quiero explicaros mi teoría sobre el nivel.
Pienso que todos tenemos un pequeño marcador del “nivel temperamental”.
Están, los que tienen un nivel bajo cero.
Estamos, los que tenemos un nivel por encima de lo normal.
Y este nivel, lo vamos rellenando con diferentes circunstancias, hechos, actuaciones, situaciones, emociones etc...
Muchas veces promovido su aumento por condicionantes externos, llámese “personas que nos crispan los nervios” pero en otras ocasiones, nuestro propio nivel, oscila al alza motivado por nosotros mismos...y es en ese preciso instante, cuando de pronto explotas y cargas cual ejército espartano luchando en las Termópilas...claro, que esto, solo lo ves tú, ya, que lo que ven los demás, es una histérica mezcla de Belén Esteban y Carmen Lomana (oye, que una tiene su punto trendy) atacando y vociferando.
Y después...ay...después...observas que el resto de tus atónitos compañeros de tertulia te miran ojipláticos y es cuando constatas tú inmensa salida de tono...entonces ... te sientes fatal...
Pues bien, dicho esto...entono el mea culpa e imploro el perdón de cuantos hayáis sufrido en un momento dado la ira de mis impulsos.
Inspira, expira...
Inspira, expira...
Inspira, expira ...
A pesar de que repito mentalmente este mantra cada vez que experimento como mi nivel oscila, en numerosas ocasiones, más de las que yo quisiera, no soy capaz de controlarlo.
Resulta interesante comprobar, como muchas personas, no somos pasivas ante las reacciones de los demás, (tal vez lo denomino así por mi propio interés) y decidimos explotar y entrar en erupción como un volcán ante la atónita mirada de los que nos rodean.
Realmente somos conscientes y en no pocas ocasiones, cuando hemos comenzado con el proceso de deflagración, nos gustaría cortarlo de raíz...pero la fuerza es tal y tan demoledora que no poseemos la suficiente inteligencia para recular y atacar a nuestro contrincante con otro tipo de armas, llamémoslas, más cordiales.
Después de esta pequeña introducción, quiero explicaros mi teoría sobre el nivel.
Pienso que todos tenemos un pequeño marcador del “nivel temperamental”.
Están, los que tienen un nivel bajo cero.
Estamos, los que tenemos un nivel por encima de lo normal.
Y este nivel, lo vamos rellenando con diferentes circunstancias, hechos, actuaciones, situaciones, emociones etc...
Muchas veces promovido su aumento por condicionantes externos, llámese “personas que nos crispan los nervios” pero en otras ocasiones, nuestro propio nivel, oscila al alza motivado por nosotros mismos...y es en ese preciso instante, cuando de pronto explotas y cargas cual ejército espartano luchando en las Termópilas...claro, que esto, solo lo ves tú, ya, que lo que ven los demás, es una histérica mezcla de Belén Esteban y Carmen Lomana (oye, que una tiene su punto trendy) atacando y vociferando.
Y después...ay...después...observas que el resto de tus atónitos compañeros de tertulia te miran ojipláticos y es cuando constatas tú inmensa salida de tono...entonces ... te sientes fatal...
Pues bien, dicho esto...entono el mea culpa e imploro el perdón de cuantos hayáis sufrido en un momento dado la ira de mis impulsos.
Inspira, expira...
Inspira, expira...
lunes, 10 de mayo de 2010
Simplemente bondad
23 de mayo de 1983, Fuentes Blancas (Burgos)
2 de mayo de 1985, Pineda de la Sierra (Burgos)
14 de abril de 1987, Almería y Granada
11 de mayo de 2010, Burgos
"Hola mamá, te quiero mucho...cuánto te echo de menos"
Todos y cada uno de mis diarios empezaban así.
Desde que era pequeña, cada vez que iba de viaje, le escribía un diario a mamá en el que le contaba todo lo que me ocurría. No solo las actividades que llevábamos a cabo con los compañeros del colegio, sino también como me sentía, cuánto la echaba de menos.
Cuándo el viernes volvíamos a casa, ella, los leía emocionada y con lágrimas en los ojos me miraba diciéndome: "ay mi niña, que bonito" y siempre nos dábamos un abrazo.
Ella lo fue todo para mí, fue quien me enseñó saltando a la comba las tablas de multiplicar, quien nos disfrazaba con cualquier vestido el día de "jueves de todos", quien confiaba en mí más que nadie, quien se quedaba horas despierta preocupada por mis desvelos...y en gran medida gracias a ella soy la mujer que soy.
Me acuerdo de las veces que nos decías lo que te íbamos a echar de menos el día que no estuvieras...cuánta razón tienes mamá....Tú pasaste por lo mismo...
Solo deseo, que si algún día no estoy, me pudieran recordar, no por mis grandes hechos o logros... Solo quiero, que si algún día nos encontramos, los que queden aquí, piensen en mí, como nosotros lo hacemos en tí...
Qué vacio has dejado...en nosotras, en tú familia, en tus amigos...
Llevo unas cuantas semanas de "sequía literaria" sin ganas de escribir...pero no puede pasar tú 11 de mayo sin que te dedique mi post...sin rimas, sin artificios...solo como antes, cuando era pequeña. Solo que esta vez, he pensado pedirle a Bea que me abrace por tí...porque ella, eres tú...
Papá, te recuerdo que no te olvides de comprarle el ramo de flores ... todos los años te olvidas, y mucho me temo que esta vez no será menos... A mamá, le gustan todas las flores y creo que allí, donde tú estás, hay unas que le encantarán...son amarillas y lucen como el sol...envuélveselas y dale un beso de nuestra parte, porque esta vez Bea y yo, os miraremos desde el suelo y os veremos brillar.
Como siempre, os esperamos a las 9.30 para cenar.
11 de mayo, Felicidades mamá!!!!
2 de mayo de 1985, Pineda de la Sierra (Burgos)
14 de abril de 1987, Almería y Granada
11 de mayo de 2010, Burgos
"Hola mamá, te quiero mucho...cuánto te echo de menos"
Todos y cada uno de mis diarios empezaban así.
Desde que era pequeña, cada vez que iba de viaje, le escribía un diario a mamá en el que le contaba todo lo que me ocurría. No solo las actividades que llevábamos a cabo con los compañeros del colegio, sino también como me sentía, cuánto la echaba de menos.
Cuándo el viernes volvíamos a casa, ella, los leía emocionada y con lágrimas en los ojos me miraba diciéndome: "ay mi niña, que bonito" y siempre nos dábamos un abrazo.
Ella lo fue todo para mí, fue quien me enseñó saltando a la comba las tablas de multiplicar, quien nos disfrazaba con cualquier vestido el día de "jueves de todos", quien confiaba en mí más que nadie, quien se quedaba horas despierta preocupada por mis desvelos...y en gran medida gracias a ella soy la mujer que soy.
Me acuerdo de las veces que nos decías lo que te íbamos a echar de menos el día que no estuvieras...cuánta razón tienes mamá....Tú pasaste por lo mismo...
Solo deseo, que si algún día no estoy, me pudieran recordar, no por mis grandes hechos o logros... Solo quiero, que si algún día nos encontramos, los que queden aquí, piensen en mí, como nosotros lo hacemos en tí...
Qué vacio has dejado...en nosotras, en tú familia, en tus amigos...
Llevo unas cuantas semanas de "sequía literaria" sin ganas de escribir...pero no puede pasar tú 11 de mayo sin que te dedique mi post...sin rimas, sin artificios...solo como antes, cuando era pequeña. Solo que esta vez, he pensado pedirle a Bea que me abrace por tí...porque ella, eres tú...
Papá, te recuerdo que no te olvides de comprarle el ramo de flores ... todos los años te olvidas, y mucho me temo que esta vez no será menos... A mamá, le gustan todas las flores y creo que allí, donde tú estás, hay unas que le encantarán...son amarillas y lucen como el sol...envuélveselas y dale un beso de nuestra parte, porque esta vez Bea y yo, os miraremos desde el suelo y os veremos brillar.
Como siempre, os esperamos a las 9.30 para cenar.
11 de mayo, Felicidades mamá!!!!
jueves, 15 de abril de 2010
Italia
Il nostro rifugio...per guarire l´anima...
Italia, Toscana, Roma... per guarire l´anima.
Primero con papá y mamá.
Después con David e Iván.
Otra de mis teorías de vida, se resume, en lo que significan para nosotros los viajes. Lo importante cuando viajas, no es tanto lo que ves,o lo que conoces,...lo que marca la diferencia entre un viaje u otro, es lo que allí vives con los que decides emprender la aventura.
Desde que éramos pequeñas, todos los domingos, después de comer nos subíamos a nuestro coche blanco. Aún recuerdo su tapicería verde, su olor a faria en los asientos... recuerdo como papá escuchaba en la radio los partidos de liga. Cuándo llegábamos a algún lugar, papá me agarraba de la mano y me decía "grande, tú conmigo" y Bea, siempre al lado de mamá.
Creo, que desde esos domingos de invierno, nosotras aprendimos a peregrinar. A disfrutar con cada recorrido. Porque a ellos, les encantaba viajar. ¿próximos destinos? Escocia con Esther, Nueva York con Pedro y Aurora.
Un día de verano, me contaron que país les gustaría conocer y papá sin dudarlo dijo, Argentina.
Esta semana, he notado más frío. Estoy más dispersa y despistada y ahora creo que sé porqué. Mis ángeles, no están. Han decidido salir a viajar. Perito Moreno, Iguazú.
Esta semana, volverán, ¿próximo destino? Toscana.
Por eso, sé que ahora, cuando viaje, tengo que hacer maleta para dos más.
Italia, Toscana, Roma... per guarire l´anima.
Primero con papá y mamá.
Después con David e Iván.
Otra de mis teorías de vida, se resume, en lo que significan para nosotros los viajes. Lo importante cuando viajas, no es tanto lo que ves,o lo que conoces,...lo que marca la diferencia entre un viaje u otro, es lo que allí vives con los que decides emprender la aventura.
Desde que éramos pequeñas, todos los domingos, después de comer nos subíamos a nuestro coche blanco. Aún recuerdo su tapicería verde, su olor a faria en los asientos... recuerdo como papá escuchaba en la radio los partidos de liga. Cuándo llegábamos a algún lugar, papá me agarraba de la mano y me decía "grande, tú conmigo" y Bea, siempre al lado de mamá.
Creo, que desde esos domingos de invierno, nosotras aprendimos a peregrinar. A disfrutar con cada recorrido. Porque a ellos, les encantaba viajar. ¿próximos destinos? Escocia con Esther, Nueva York con Pedro y Aurora.
Un día de verano, me contaron que país les gustaría conocer y papá sin dudarlo dijo, Argentina.
Esta semana, he notado más frío. Estoy más dispersa y despistada y ahora creo que sé porqué. Mis ángeles, no están. Han decidido salir a viajar. Perito Moreno, Iguazú.
Esta semana, volverán, ¿próximo destino? Toscana.
Por eso, sé que ahora, cuando viaje, tengo que hacer maleta para dos más.
martes, 6 de abril de 2010
"Lazos de Sangre" VS "Lazos de Abrazos".
Ayer, hablando con mi amigo Juanan, llegué a la conclusión de la importancia que cobran los lazos afectivos que vamos cultivando a lo largo de una vida.
Siempre, me enseñaron que "la sangre sin fuego arde" (este es un dicho que oí de pequeña, así que dudo de su exactitud, pero es muy revelador).
Pero ¿qué pasa cuando no existe "química o feeling"? ¿qué ocurre cuando tenemos que soportar determinados comportamientos o actuaciones por el mero echo de llevar la misma sangre?, entonces, es cuando surgen los enfrentamientos.
Así, que poco a poco, uno, se va forjando su propia familia.
Esa familia que se basa en los abrazos, en los besos, en los momentos compartidos, en las horas de conversación interminable.
Esa familia, que te conoce mejor que los de tu propia estirpe.
Esa familia que es capaz de ver cuándo estás afligido, de apreciar cuándo el peso de tus pensamientos no te permiten caminar ... y de pronto te sonríe, te abraza y solo espera pacientemente que le cuentes como estás viviendo.
De modo que, estas cadenas que refuerzan nuestro bagaje las podemos afianzar, tanto con los de nuestra misma estirpe, como con aquellos que vamos encontrando.
Hace un año y medio, el día de mi boda, mi cuñado Miguel, se acercó a mí, me miró fijamente a los ojos y me dijo: "a partir de hoy, tú eres mi familia, tu hermana, tus padres, son mi familia". Él, que siempre es tan tajante con sus afirmaciones... En ese momento, pensé que me estaba tomando el pelo, embriagados los dos por la emoción del momento, pero con el paso del tiempo, me he dado cuenta de qué peso tuvieron esas palabras.
Siempre, me enseñaron que "la sangre sin fuego arde" (este es un dicho que oí de pequeña, así que dudo de su exactitud, pero es muy revelador).
Pero ¿qué pasa cuando no existe "química o feeling"? ¿qué ocurre cuando tenemos que soportar determinados comportamientos o actuaciones por el mero echo de llevar la misma sangre?, entonces, es cuando surgen los enfrentamientos.
Así, que poco a poco, uno, se va forjando su propia familia.
Esa familia que se basa en los abrazos, en los besos, en los momentos compartidos, en las horas de conversación interminable.
Esa familia, que te conoce mejor que los de tu propia estirpe.
Esa familia que es capaz de ver cuándo estás afligido, de apreciar cuándo el peso de tus pensamientos no te permiten caminar ... y de pronto te sonríe, te abraza y solo espera pacientemente que le cuentes como estás viviendo.
De modo que, estas cadenas que refuerzan nuestro bagaje las podemos afianzar, tanto con los de nuestra misma estirpe, como con aquellos que vamos encontrando.
Hace un año y medio, el día de mi boda, mi cuñado Miguel, se acercó a mí, me miró fijamente a los ojos y me dijo: "a partir de hoy, tú eres mi familia, tu hermana, tus padres, son mi familia". Él, que siempre es tan tajante con sus afirmaciones... En ese momento, pensé que me estaba tomando el pelo, embriagados los dos por la emoción del momento, pero con el paso del tiempo, me he dado cuenta de qué peso tuvieron esas palabras.
lunes, 29 de marzo de 2010
Que no es malicia, Laura, que es ignorancia.
Cuán imperfecto es el ser humano.
Con qué facilidad tendemos a meter la pata sin medir las consecuencias que esto acarreará a los demás.
Que escaso conocimiento tenemos del otro que nos observa y con que desatino usamos ciertos vocablos en determinados contextos.
En definitiva, muchas veces pecamos de obrar antes de observar y con esto quiero entonar el "mea culpa" dado que mi lengua es mucho más rápida que mi cerebro...dicho sea, que esto viene de familia ¿eh?.
Pero realmente, a donde quiero llegar y es el tema que me ocupa, hoy quiero dedicar este post, a todas aquellas personas que se han acercado a mí y sin ningún miramiento, me han llegado a decir auténticas barbaridades, salidas de tono, consejos estúpidos y demás sandeces, frases echas utilizadas de un modo impropio en la ocasión...por todo ello, cada vez que oigo algo parecido, me repito mi mantra preferido y que mi amiga Yoli me dijo una vez: "Que no es malicia, Laura, que es ignorancia".....vamos, para que todos nos entendamos, no es que la gente lo haga por intentar hacerme daño, sino que es, porque no sabe como gestionar su uso de la palabra (dicho esto de un modo muy sutil).
Aquí también, tiene cabida una de las frases preferidas de mi hermana, brutal, demoledora, pero tan clara y transparente que no deja lugar a dudas, "más vale tener la boca cerrada y parecer idiota, que abrirla y despejar dudas".
Dicho esto, solo me queda esperar la contestación de mis fans más fieles...Ali, Bea, espero vuestros comentarios.
Con qué facilidad tendemos a meter la pata sin medir las consecuencias que esto acarreará a los demás.
Que escaso conocimiento tenemos del otro que nos observa y con que desatino usamos ciertos vocablos en determinados contextos.
En definitiva, muchas veces pecamos de obrar antes de observar y con esto quiero entonar el "mea culpa" dado que mi lengua es mucho más rápida que mi cerebro...dicho sea, que esto viene de familia ¿eh?.
Pero realmente, a donde quiero llegar y es el tema que me ocupa, hoy quiero dedicar este post, a todas aquellas personas que se han acercado a mí y sin ningún miramiento, me han llegado a decir auténticas barbaridades, salidas de tono, consejos estúpidos y demás sandeces, frases echas utilizadas de un modo impropio en la ocasión...por todo ello, cada vez que oigo algo parecido, me repito mi mantra preferido y que mi amiga Yoli me dijo una vez: "Que no es malicia, Laura, que es ignorancia".....vamos, para que todos nos entendamos, no es que la gente lo haga por intentar hacerme daño, sino que es, porque no sabe como gestionar su uso de la palabra (dicho esto de un modo muy sutil).
Aquí también, tiene cabida una de las frases preferidas de mi hermana, brutal, demoledora, pero tan clara y transparente que no deja lugar a dudas, "más vale tener la boca cerrada y parecer idiota, que abrirla y despejar dudas".
Dicho esto, solo me queda esperar la contestación de mis fans más fieles...Ali, Bea, espero vuestros comentarios.
martes, 23 de marzo de 2010
Segunda Teoría Lauriana!!!! La mochila
Llevo tiempo pensando en esta teoría, en como darle forma, en como postular las diferentes hipótesis que la conforman, pero lo primero, es dotarla de nombre.
Todos y cada uno de nosotros, cuando nacemos, llevamos anclada a nuestra espalda una mochila, un macuto, un petate en el que vamos metiendo aquello que nos despierta ciertos sentimientos, sentimientos dolosos y alegres, albricias y penas.
Nuestra "mochila de vida", se va llenando con aquello que nos causa mayor "pesar" y se vá aligerando por el camino a medida que encontramos donde poder descargarla.
Todos recorremos un "camino de vida". Ese camino discurre por una única ruta, recta, en muchos casos sinuosa, en la que, a medida que vamos andando, nos cruzamos con aquellos que deciden compartir con nosotros su designio. Ese camino queda dibujado en nuestro corazón y cada paso que damos, es sellado cual hierro ardiendo.
Por eso, cuando estamos alegres, nuestra mochila es pequeña, insignificante y los días pasan raudos, veloces, porque somos capaces de andar rápido, de correr cuesta abajo.
Pero cuando nuestra mochila solo está llena de penas y dolor, los días son largos, nos cuesta andar y el peso de la mochila equivale al peso del propio cuerpo.
Es curioso, como muchas veces, todos aquellos que te acompañan en la vida no se dan cuenta del tamaño de tu mochila, del peso de tu dolor.... y quieren que corras, vueles, saltes junto a ellos y lo único que les puedes ofrecer en ese momento es un alto en el camino, un descanso en una piedra del recorrido. Ves como ellos pasan de largo, como se alejan de tí...porque ellos ni siquiera pueden ayudarte a soportar el peso de tú equipaje...solo pueden descansar a tu lado y acompañarte mientras reposas...pero luego, cuando ellos se levantan y se van y tú cargas con tú propio petate, eres consciente del tamaño del dolor.
Siento como los meses pasan, Enero, Febrero, Marzo... pero para nosotros no tiene sentido, porque seguimos esperando en esa piedra en mitad del camino.
Todos y cada uno de nosotros, cuando nacemos, llevamos anclada a nuestra espalda una mochila, un macuto, un petate en el que vamos metiendo aquello que nos despierta ciertos sentimientos, sentimientos dolosos y alegres, albricias y penas.
Nuestra "mochila de vida", se va llenando con aquello que nos causa mayor "pesar" y se vá aligerando por el camino a medida que encontramos donde poder descargarla.
Todos recorremos un "camino de vida". Ese camino discurre por una única ruta, recta, en muchos casos sinuosa, en la que, a medida que vamos andando, nos cruzamos con aquellos que deciden compartir con nosotros su designio. Ese camino queda dibujado en nuestro corazón y cada paso que damos, es sellado cual hierro ardiendo.
Por eso, cuando estamos alegres, nuestra mochila es pequeña, insignificante y los días pasan raudos, veloces, porque somos capaces de andar rápido, de correr cuesta abajo.
Pero cuando nuestra mochila solo está llena de penas y dolor, los días son largos, nos cuesta andar y el peso de la mochila equivale al peso del propio cuerpo.
Es curioso, como muchas veces, todos aquellos que te acompañan en la vida no se dan cuenta del tamaño de tu mochila, del peso de tu dolor.... y quieren que corras, vueles, saltes junto a ellos y lo único que les puedes ofrecer en ese momento es un alto en el camino, un descanso en una piedra del recorrido. Ves como ellos pasan de largo, como se alejan de tí...porque ellos ni siquiera pueden ayudarte a soportar el peso de tú equipaje...solo pueden descansar a tu lado y acompañarte mientras reposas...pero luego, cuando ellos se levantan y se van y tú cargas con tú propio petate, eres consciente del tamaño del dolor.
Siento como los meses pasan, Enero, Febrero, Marzo... pero para nosotros no tiene sentido, porque seguimos esperando en esa piedra en mitad del camino.
jueves, 18 de marzo de 2010
Foto ... Blog
Por fin estoy dentro del curso de fotografía.
Cuando me compré mi reflex, gracias a mi finiquito, no era consciente de cuanto me iba a marcar cada foto que realizara.
Al fin y al cabo, solo son fotografías.
Cada vez que guiñaba el ojo izquierdo y enfocaba, solo veía un mapa de colores sobre el que dibujar mi propia forma de ver el mundo, my way que diría Frank Sinatra.
Tengo claro que es lo que quiero, solo miro, observo, me paro, adelanto un poco el pie derecho, flexiono los brazos, acerco la cámara a mi rostro, guiño el ojo, ajusto el objetivo y ... disparo. Pero últimamente, no quiero disparar, solo veo un lienzo en blanco.
Al fin y al cabo, solo son fotografías.
Tengo ganas de comenzar el curso.
Quiero empezar a jugar con los puntos de luz que iluminen cada fotograma, controlados por el obturador.
Quiero que mis ojos capten esos puntos de luz que iluminen cada fotograma, controlados por mi corazón.
Al fin y al cabo, solo son fotografías.
Ahora mismo no tengo muy claro cual es el balance de blancos que debo ajustar, solo sé que tengo puesto un filtro que distorsiona la realidad.
Al fin y al cabo, solo son fotografías....no, no te equivoques, no son solo fotografías, son las imágenes que han revelado y revelarán tu vida.
Cuando me compré mi reflex, gracias a mi finiquito, no era consciente de cuanto me iba a marcar cada foto que realizara.
Al fin y al cabo, solo son fotografías.
Cada vez que guiñaba el ojo izquierdo y enfocaba, solo veía un mapa de colores sobre el que dibujar mi propia forma de ver el mundo, my way que diría Frank Sinatra.
Tengo claro que es lo que quiero, solo miro, observo, me paro, adelanto un poco el pie derecho, flexiono los brazos, acerco la cámara a mi rostro, guiño el ojo, ajusto el objetivo y ... disparo. Pero últimamente, no quiero disparar, solo veo un lienzo en blanco.
Al fin y al cabo, solo son fotografías.
Tengo ganas de comenzar el curso.
Quiero empezar a jugar con los puntos de luz que iluminen cada fotograma, controlados por el obturador.
Quiero que mis ojos capten esos puntos de luz que iluminen cada fotograma, controlados por mi corazón.
Al fin y al cabo, solo son fotografías.
Ahora mismo no tengo muy claro cual es el balance de blancos que debo ajustar, solo sé que tengo puesto un filtro que distorsiona la realidad.
Al fin y al cabo, solo son fotografías....no, no te equivoques, no son solo fotografías, son las imágenes que han revelado y revelarán tu vida.
sábado, 13 de marzo de 2010
Las huellas que imprimen tu vida.
Ayer quedamos para tomar unas cervezas en un conocido bar de la ciudad...para tomar unas cervezas y para escuchar en directo el concierto que daban unos amigos.
Allí estábamos, sentadas alrededor de la mesa...huellas del pasado, del presente...
Cuando los acordes del bajo empezaron a sonar, nuestras conversaciones quedaron en stand by y nos dispusimos a disfrutar de la música...
En un momento del concierto...ocurrió algo que me hizo reflexionar sobre el tema de hoy...el cantante del grupo me dedicó una canción...por primera vez en mucho tiempo, mi cabeza fue capaz de desconectar...y pude disfrutar de solo eso...solo música durante 3 minutos...
He conocido a muchas personas en mi vida, personas que pasan de largo, personas que se quedan a mi lado...pero...¿hasta que punto nos marcan las huellas que dejan los demás?¿hasta que punto marcamos a los demás?.
Tengo un pequeño "defecto" confesable, cuando visito una ciudad me encanta sentarme en medio de una plaza viendo pasar a sus habitantes, estudiando sus fisionomías, sus gestos, su modo de moverse por el asfalto y pienso, ¿alguna vez me cruzaré con ellos?¿alguna vez imprimirán en mi mapa de vida su huella?
Gracias Green, vosotros ayer nos marcásteis con la vuestra.
Allí estábamos, sentadas alrededor de la mesa...huellas del pasado, del presente...
Cuando los acordes del bajo empezaron a sonar, nuestras conversaciones quedaron en stand by y nos dispusimos a disfrutar de la música...
En un momento del concierto...ocurrió algo que me hizo reflexionar sobre el tema de hoy...el cantante del grupo me dedicó una canción...por primera vez en mucho tiempo, mi cabeza fue capaz de desconectar...y pude disfrutar de solo eso...solo música durante 3 minutos...
He conocido a muchas personas en mi vida, personas que pasan de largo, personas que se quedan a mi lado...pero...¿hasta que punto nos marcan las huellas que dejan los demás?¿hasta que punto marcamos a los demás?.
Tengo un pequeño "defecto" confesable, cuando visito una ciudad me encanta sentarme en medio de una plaza viendo pasar a sus habitantes, estudiando sus fisionomías, sus gestos, su modo de moverse por el asfalto y pienso, ¿alguna vez me cruzaré con ellos?¿alguna vez imprimirán en mi mapa de vida su huella?
Gracias Green, vosotros ayer nos marcásteis con la vuestra.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Si aquí nieva.....que será en Pineda!!!!!
Me gustan los días "de nieve"...me gusta el color tornasolado del horizonte, tal vez, producido por la incidencia del tímido sol, el cual intenta franquear las grises nubes que descargan toda su fuerza sobre la tierra.
Me gustan los días "de nieve"...me gusta el ruido que los copos de agua blanca emiten cuando se depositan en la superficie...leves, frágiles.
Me gustan los días "de nieve"...me gusta el olor del hielo...el olor que dá paso a un día limpio, un día nuevo.
Hoy está nevando...y presiento que será un invierno largo...
Cuando era pequeña y jugaba con la nieve, papá me decía que seguiría nevando hasta que los copos se despegaran de mis botas rojas de goma. Después, con las manos frías entraba en casa y mamá me frotaba contra ella recordándome que era la última vez que me cambiaba la ropa mojada.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces, y ahora que tengo unos cuantos años más...sé que la nieve seguirá en mis botas durante mucho, mucho tiempo...
En muchas familias, existen legados que los padres entregan a sus hijos con la esperanza de que estos los hagan llegar a sus nietos....legados importantes, como joyas y grandes herencias...
En la mía, el legado es mucho más importante...es un legado que requiere una mayor responsabilidad...en mi familia el legado que se transmite es "la sabiduría"...
Esta frase, tan peculiar, que no entiende nadie, excepto "la pequeña" y yo...la decía mi bisabuelo Bruno, y mi abuelo Higinio y luego la repetía constantemente papá...este es nuestro legado...todas las maravillosas frases que cada día recuerdo y me hacen sonreir pensando que "ÉL" donde quiera que esté cumplió con creces su función y supo transmitirnos con sabiduría su parte del legado...
Tranquilo papá, descansa en paz...porque tu legado está a salvo con nosotras...solo deseo que donde quiera que estés...cada vez que mires a la tierra y veas nevar, estés orgulloso de nosotras y te acuerdes que "en mis botas de goma rojas" siempre quedará pegada la nieve.
5 de marzo ...... ¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS PAPÁ!!!!
Me gustan los días "de nieve"...me gusta el ruido que los copos de agua blanca emiten cuando se depositan en la superficie...leves, frágiles.
Me gustan los días "de nieve"...me gusta el olor del hielo...el olor que dá paso a un día limpio, un día nuevo.
Hoy está nevando...y presiento que será un invierno largo...
Cuando era pequeña y jugaba con la nieve, papá me decía que seguiría nevando hasta que los copos se despegaran de mis botas rojas de goma. Después, con las manos frías entraba en casa y mamá me frotaba contra ella recordándome que era la última vez que me cambiaba la ropa mojada.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces, y ahora que tengo unos cuantos años más...sé que la nieve seguirá en mis botas durante mucho, mucho tiempo...
En muchas familias, existen legados que los padres entregan a sus hijos con la esperanza de que estos los hagan llegar a sus nietos....legados importantes, como joyas y grandes herencias...
En la mía, el legado es mucho más importante...es un legado que requiere una mayor responsabilidad...en mi familia el legado que se transmite es "la sabiduría"...
Esta frase, tan peculiar, que no entiende nadie, excepto "la pequeña" y yo...la decía mi bisabuelo Bruno, y mi abuelo Higinio y luego la repetía constantemente papá...este es nuestro legado...todas las maravillosas frases que cada día recuerdo y me hacen sonreir pensando que "ÉL" donde quiera que esté cumplió con creces su función y supo transmitirnos con sabiduría su parte del legado...
Tranquilo papá, descansa en paz...porque tu legado está a salvo con nosotras...solo deseo que donde quiera que estés...cada vez que mires a la tierra y veas nevar, estés orgulloso de nosotras y te acuerdes que "en mis botas de goma rojas" siempre quedará pegada la nieve.
5 de marzo ...... ¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS PAPÁ!!!!
martes, 2 de marzo de 2010
Mi primera Teoría Lauriana!!!! Un regalo.....
Cuando la vida te golpea.....
Cuando te sacude tan fuerte que no puedes respirar.....
Cuando sientes que tu alma se desgarra......
Cuando cada célula de tu cuerpo llora de dolor......
........
Entonces, y solo entonces....aparecen esos "regalos" de la vida.....
¿y qué son los regalos?
Aquellos que comparten tu dolor.......
Aquellos que caminan a tu lado.....
Aquellos que te escuchan cuando tu corazón llora.....
Aquellos que te abrazan cuando todo tu cuerpo tiembla.....
.......
Me he dado cuenta de todos los regalos que estoy encontrando en un par de meses......
.......
"Regalos" que conocí hace dos años (mis compis de NC,"Mari" "Juanan"....vosotros sois el regalo... vosotros le distéis nombre y cuerpo a la teoría.....)
"Regalos" que me acompañaron toda la vida, incluso antes de que naciera (ese regalo de sangre....mis chicos, que me hacéis reir aunque no tenga ganas .... grandes y fuertes, "Jorge", "Alvaro", "Iván"....)
"Regalos" que crecí junto a ellos y ahora son mi "familia" (ahora tengo otros dos apellidos más Alonso Rojo. "Fátima", "María")
"Regalos" en los que confías y ellos confían en tí (aunque no siempre hayamos pensado igual...."Yoli".)
"Regalos" que me escuchan cuando mi alma llora ......("Ali", "Sara","Vane"...)
"Regalos" que cada día os acordáis de mí con una llamada para tomar un café por la mañana, añadir un comentario en el facebook .....
"REGALOS" todos aquellos que sentís junto a mi el dolor como si fuera propio (aquí vaís todos los demás....Los "N"...Raquel...Víctor...Arancha...Rocho....Moni....Ibán...Los "M" que sois muchos y no puedo enumerar...MariJose, Ana, Ángeles, Mar....)
"REGALAZOS" gracias a vosotros puedo seguir adelante cada día que pasa (Javi, Bea.....sois mi aliento para respirar......)....
Todos aquellos que faltais y que simplemente sonreís cuando paso a vuestro lado.....
........
He pensado mucho sobre ello.....y..... quiero seguir encontrando regalos por mi camino, pero sobre todo, quiero ser "regalo" para los demás......
Cuando te sacude tan fuerte que no puedes respirar.....
Cuando sientes que tu alma se desgarra......
Cuando cada célula de tu cuerpo llora de dolor......
........
Entonces, y solo entonces....aparecen esos "regalos" de la vida.....
¿y qué son los regalos?
Aquellos que comparten tu dolor.......
Aquellos que caminan a tu lado.....
Aquellos que te escuchan cuando tu corazón llora.....
Aquellos que te abrazan cuando todo tu cuerpo tiembla.....
.......
Me he dado cuenta de todos los regalos que estoy encontrando en un par de meses......
.......
"Regalos" que conocí hace dos años (mis compis de NC,"Mari" "Juanan"....vosotros sois el regalo... vosotros le distéis nombre y cuerpo a la teoría.....)
"Regalos" que me acompañaron toda la vida, incluso antes de que naciera (ese regalo de sangre....mis chicos, que me hacéis reir aunque no tenga ganas .... grandes y fuertes, "Jorge", "Alvaro", "Iván"....)
"Regalos" que crecí junto a ellos y ahora son mi "familia" (ahora tengo otros dos apellidos más Alonso Rojo. "Fátima", "María")
"Regalos" en los que confías y ellos confían en tí (aunque no siempre hayamos pensado igual...."Yoli".)
"Regalos" que me escuchan cuando mi alma llora ......("Ali", "Sara","Vane"...)
"Regalos" que cada día os acordáis de mí con una llamada para tomar un café por la mañana, añadir un comentario en el facebook .....
"REGALOS" todos aquellos que sentís junto a mi el dolor como si fuera propio (aquí vaís todos los demás....Los "N"...Raquel...Víctor...Arancha...Rocho....Moni....Ibán...Los "M" que sois muchos y no puedo enumerar...MariJose, Ana, Ángeles, Mar....)
"REGALAZOS" gracias a vosotros puedo seguir adelante cada día que pasa (Javi, Bea.....sois mi aliento para respirar......)....
Todos aquellos que faltais y que simplemente sonreís cuando paso a vuestro lado.....
........
He pensado mucho sobre ello.....y..... quiero seguir encontrando regalos por mi camino, pero sobre todo, quiero ser "regalo" para los demás......
lunes, 1 de marzo de 2010
Con L de Blog
Tras muchos intentos ...no matizo más, dado que son intentos....decido ponerme delante de mi prehistórico ordenador, para comenzar mi andadura como "blogger"....
Por medio de este "formato" iré describiendo ese complejo mundo que me rodea e iré dando cabida a todas mis teorías....que llamaré Laurianas .... donde contaré "el porqué de los atardeceres", "los regalos que te dá la vida", "las personas son como bombones", "ese ángel que encontré en mi camino", ... y demás sandeces (a pesar de contar con un reducido club de gruppies) que se me vayan ocurriendo...
Hoy solo explicaré "el porqué del título" ...
L de novata, porque nunca he probado suerte en estas lides.
L de lágrima, tal vez es mi "alucinógeno" para escribir, por eso, en las épocas de mayor dolor es cuando mejor "compongo las líneas de la canción".
L de luz, porque ahora solo veo oscuridad.
L de luna, porque la noche es el mejor momento del día, cuando llego a casa y me encuentro con mis mejores recargas...luego cuando duermo y me conecto con ellos.
L ....... L..... L de Laura,Lau,Laurita o L de "La grande" como me llamaban, ellos .... los que más me quisieron.
Por medio de este "formato" iré describiendo ese complejo mundo que me rodea e iré dando cabida a todas mis teorías....que llamaré Laurianas .... donde contaré "el porqué de los atardeceres", "los regalos que te dá la vida", "las personas son como bombones", "ese ángel que encontré en mi camino", ... y demás sandeces (a pesar de contar con un reducido club de gruppies) que se me vayan ocurriendo...
Hoy solo explicaré "el porqué del título" ...
L de novata, porque nunca he probado suerte en estas lides.
L de lágrima, tal vez es mi "alucinógeno" para escribir, por eso, en las épocas de mayor dolor es cuando mejor "compongo las líneas de la canción".
L de luz, porque ahora solo veo oscuridad.
L de luna, porque la noche es el mejor momento del día, cuando llego a casa y me encuentro con mis mejores recargas...luego cuando duermo y me conecto con ellos.
L ....... L..... L de Laura,Lau,Laurita o L de "La grande" como me llamaban, ellos .... los que más me quisieron.
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