Ayer, hablando con mi amigo Juanan, llegué a la conclusión de la importancia que cobran los lazos afectivos que vamos cultivando a lo largo de una vida.
Siempre, me enseñaron que "la sangre sin fuego arde" (este es un dicho que oí de pequeña, así que dudo de su exactitud, pero es muy revelador).
Pero ¿qué pasa cuando no existe "química o feeling"? ¿qué ocurre cuando tenemos que soportar determinados comportamientos o actuaciones por el mero echo de llevar la misma sangre?, entonces, es cuando surgen los enfrentamientos.
Así, que poco a poco, uno, se va forjando su propia familia.
Esa familia que se basa en los abrazos, en los besos, en los momentos compartidos, en las horas de conversación interminable.
Esa familia, que te conoce mejor que los de tu propia estirpe.
Esa familia que es capaz de ver cuándo estás afligido, de apreciar cuándo el peso de tus pensamientos no te permiten caminar ... y de pronto te sonríe, te abraza y solo espera pacientemente que le cuentes como estás viviendo.
De modo que, estas cadenas que refuerzan nuestro bagaje las podemos afianzar, tanto con los de nuestra misma estirpe, como con aquellos que vamos encontrando.
Hace un año y medio, el día de mi boda, mi cuñado Miguel, se acercó a mí, me miró fijamente a los ojos y me dijo: "a partir de hoy, tú eres mi familia, tu hermana, tus padres, son mi familia". Él, que siempre es tan tajante con sus afirmaciones... En ese momento, pensé que me estaba tomando el pelo, embriagados los dos por la emoción del momento, pero con el paso del tiempo, me he dado cuenta de qué peso tuvieron esas palabras.
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En este mundo hay de todo y como no la familia nose libra de ello, como digo yo es ley de vida tener de todo en una familia pero lo importante es saber mantener el tipo en esos momentos porq es ahi donde nos diferenciamos de ellos ya que "se nos conoce por nuestros actos" y eso es lo que vale.
ResponderEliminarsigue con este blog, me gusta como escribes.un besazo y cuidate.asier(kintana)
Estoy de acuerdo contigo, la familia no se elige, es la que te toca y obviamente hay de todo para que nos vamos a engañar. Por supuesto que hay "lazos de abrazos" o amistades que diria yo que te entienden y te conocen mejor que los que llevan tu propia sangre y por suerte estos si se pueden elegir. Los amigos de verdad y los lazos que se forman entre ellos nunca se olvidan. Un besazo
ResponderEliminarVane
la familia!!!!!me quedo con los q están ahí sin preguntar y los q te dan un abrazo cdo te ven carita y te dicen solamente "Prima q te quiero", bea
ResponderEliminarGracias Asier. Me encanta que me sigas...¿te acuerdas cuando en Bilbao le pregunté a Javi como era esto del "blog"?...jejej
ResponderEliminarAsí me gusta Vane, desde que te leí la cartilla por no entrar en mi blog...un besazo.
Bea, ese "prima, que te quiero" fue impresionante...como se nota que ahora tiene novia...
Lauu, me asombra la manera que escribes, esta tan bien resumido y cuanta razón tienes.
ResponderEliminarPor cierto brevemente espero un artículo ''curso de fotografía'' y nos expliques que tal va :)
Un beso laura.
De nuevo mi columnista preferida. Lo siento por Arturo Pérez Reverte y otros de las revistas dominicales, pero prefiero leer a Laura Núñez Martínez porque me interesa más. Que gran aporte filosófico.
ResponderEliminarUn beso. Iván Mtnez.
Iván...como siempre...tú si que eres genial!!!Gracias por tus incesantes ánimos...y sobre todo, gracias por las comparaciones!
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